La Inversión Extranjera Directa (IED) ha jugado un rol decisivo en el crecimiento y desarrollo económico de Chile. Los flujos de IED captados han mantenido una tendencia creciente, contribuyendo a la competitividad de la economía y aportando no sólo recursos y nuevos mercados; sino también mayor desarrollo tecnológico y conocimientos especializados.
Este éxito en materia de atracción de IED ha sido reconocido internacionalmente. De acuerdo al Informe Mundial de Inversión 2009, publicado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en Chile el stock de IED procedente del exterior como porcentaje del PIB alcanzó el 59,6% en el año 2008, cifra que se compara con un promedio mundial de 24,5% y de 24,8%, en el caso de los países en desarrollo.
En relación a los flujos, la inversión directa en Chile en el año 2009 alcanzó un total US$ 12.702 millones, lo que significa una caída de 16% con respecto al año anterior, pero que es significativamente baja si se compara con la caída global de la IED en el mundo (39%) y la de América del Sur (40%), según el informe "La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe 2009", publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL. De acuerdo al estudio, en el contexto latinoamericano, Chile ocupó el primer lugar como receptor de IED en relación al PIB, y en cuanto a valores netos, ocupó el segundo lugar después de Brasil y fue seguido por México.
